ARTONTRIAL
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Post-it
Poema para deshacerse de
An Paenhuysen
Cuando enseño crítica de arte, mi ejercicio favorito está inspirado en el artista de Fluxus, Robert Filliou, quien fue un defensor de la escritura co-creativa. Una vez, en la clausura de una exposición, Filliou, junto con el artista Emmett Williams, pidió al público que escribiera el nombre de algo o alguien de quien con mucho gusto se desharían. Luego fueron recopilados y leídos en voz alta como un poema colectivo. Adapto este ejercicio, les doy a todos un post-it y les pido que escriban lo que a ellos, como críticos de arte, les gustaría dejar de lado. Recogemos los post-its y los leemos en voz alta. La palabra que más aparece es «miedo». La escritura en sí misma es en realidad el remedio para el miedo. Tomemos como ejemplo a Jacques Derrida, quien afirmó en un documental de 2002 que “nada me intimida cuando escribo”. Pero luego, incluso para él, a veces hay un momento en el que me quedo dormido: «De repente estoy aterrorizado por lo que estoy haciendo». Derrida concluyó: «Cuando estoy despierto, consciente, trabajando, de cierta manera estoy más inconsciente que cuando estoy medio dormido»
Post-it
Escribir e investigar
Rosario García Martínez
¿Cuán dispuestas están las instituciones culturales a habilitar espacios de producción de conocimiento, vinculado no solamente a las obras y las exhibiciones sino a lo que ocurre en torno a ellas, aquello que las vuelve públicas?
La maquinaria del Museo incluye una prolífica producción editorial de catálogos costosos con palabras de directores, curadores, sponsors y especialistas en teoría del arte. Pero no están naturalizadas las líneas editoriales en torno a prácticas que habilitan otras voces.
Por otro lado, desde lo personal ¿cuánto tiempo destinamos de forma subversiva (al no tratarse de un tiempo oficialmente instituido como parte del trabajo) a escribir e investigar sobre nuestra labor? ¿Cuánto exigimos que esto sea habilitado en nuestra institución? Hablar de escritura y de investigación en arte-educación implica hablar de profesionalización. Si de repensar el museo se trata, es importante que institucionalmente se promuevan espacios y recursos para materializar y volver accesible un saber que puede pensarse hoy como patrimonio público, por su vitalidad para la formación de futuros profesionales de la cultura y por su valor para pensar el sentido de los museos en la sociedad actual.
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Modos de ver (Fotografía)
Nathalie Goffard
Fue John Berger en su ya emblemática serie para la BBC de cuatro capítulos Way of seeing (1972), quien enseñó a Occidente a darse cuenta de que el acto de ver las imágenes había sido revolucionado con la invención de la cámara, la reproducción en serie y la aparición de la cultura de masa. Hasta ese momento una obra de arte nunca podía estar en dos lugares al mismo tiempo. Por otro lado, el protagonismo que fue adquiriendo el papel de la mirada del espectador introdujo un nuevo problema en la contemplación: la ubicuidad de las imágenes, pero también de las múltiples visiones. Han transcurrido cuatro décadas desde que Berger buscó explicarle al público que sus modos de ver estaban determinados culturalmente y guiados desde jerarquías y redes de poder, pudiendo parecer casi ingenuo que no lo supiéramos antes. Mas no, pensar la imagen requiere paso del tiempo y toma de distancia, esas mismas características que tuvo que adquirir la fotografía para que por fin dejáramos de pensar que era una huella de la realidad. Posiblemente, no tengamos aún la madurez para analizar esos modos de ver en el presente. Sin bien la cultura visual es hasta el momento exponencialmente acumulativa, sumando cada vez más capas y lecturas, nos vemos también enfrentados a mayor ubicuidad (ahora espacios físicos y virtuales) y perspectivas (de género, decoloniales, etc.). Es sin duda el gran desafío de la crítica de arte de hoy; poder descifrar los lugares desde los cuales se miran, producen y difunden las imágenes. El Museo ya no es el único legitimador de las obras desde una lectura analítica, aún menos el Mercado; en este nuevo orden simbólico la ubicuidad acumulativa de las miradas, las imágenes y sus espacios han devenido el problema en sí mismo.