ARTONTRIAL
Registrarte
Post-it
Una crítica absolutamente moderna
Javier Montes
Parcial, política, apasionada: así debe ser sin duda la crítica de arte hoy. Así la quería al menos Baudelaire hace siglo y medio, y estará de acuerdo en 2021 cualquier crítico que suscriba, como él, que hay que ser siempre absolutamente modernos. Lo interesante es que el fundador de la crítica de arte moderna fuera un artista que hizo del género una obra de arte. ¿Por qué no? Quizá sea una manera de hacer de la necesidad virtud. La crítica ya no cuenta, dicen: ya no influye en el mercado, ya no hace o deshace la fortuna de un artista. Pues mejor: hagamos de ella, al menos, un manifiesto. No una declaración de intenciones: una realización de sus posibilidades como texto creativo. Y recreativo: afectivo, inclusivo, bien escrito. Quizá sería la forma moderna de volver a expresar la tríada baudeleriana. Una vez me pidieron un texto para un catálogo de una expo, y les pareció “muy poético”. Creo que no lo decían como elogio, pero propongo que decidamos que lo sea.
Post-it
Detrás del hecho artístico
Elena Vozmediano
La crítica, por definición y desde sus mismos orígenes en los Salones, tiene como objeto el arte que hace entrada en la esfera pública. Y aunque una buena parte de esa presencia se da en el ámbito del mercado, la que tiene un mayor impacto social se da en las instituciones artísticas. Cuando analizamos una exposición, una colección, una decisión o acción que involucra a las artes visuales, es muy conveniente seguir la regla periodística de las 5W: Who (¿quién?), What (¿qué?), Where (¿dónde?), When (¿cuándo?) y Why (¿por qué?). Para mí es especialmente importante la quinta W, que no es tan habitual detectar en los artículos o ensayos sobre arte. Y más aún cuando lo que analizamos ocurre en la esfera pública institucional, en la que confluyen intereses económicos, estrategias políticas y presiones ideológicas. Creo que la crítica, al servicio de los ciudadanos, tiene la obligación de investigar y de explicar si existen factores extra-artísticos en la gestación de los proyectos, con el fin de evaluarlos adecuadamente y de invitar al espectador a que procese críticamente la siempre bonita “información promocional” que recibe.
Post-it
El Valor de la crítica negativa
Paddy Johnson
El arte es un producto. La crítica de arte existe para ayudar a los espectadores y compradores a saber cómo gastar mejor su tiempo y dinero. Reconocer esta verdad permite comprender el papel de la crítica como componente esencial en la comercialización del arte. La crítica negativa ofrece más que una manera de generar tráfico de sitios web para editores. Como la mayoría de los productos que solo tienen buenas críticas, los espectadores y compradores desconfiarán del arte que no recibe comentarios negativos. Esto se aplica a cualquier industria, pero el arte tiene sus peculiaridades. El imprimátur del artista separa el arte de otros tipos de mercancías. Si bien reconocer fallas y hacer correcciones en el proceso crea un sentido de responsabilidad, la decisión de un artista de interrumpir una serie o cambiar su dirección en respuesta a críticas negativas puede verse como un compromiso de su visión sobre ella. La crítica de arte tiene límites. Los críticos no tienen el poder de reestructurar los sistemas de valor y saber esto debería darnos a todos algo de consuelo. Somos parte de una máquina que, si se ve con una mentalidad de marketing, debería permitirnos capitalizar no solo las críticas positivas, sino también las negativas.